El goce de la vida.

Textos de Guillermo Ruizlimón, artista visual. Ideas y reflexiones en torno al trabajo, lecturas, tabaco, fumar en pipa y las cosas buenas de la vida.

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Nombre: Guillermo Ruizlimón
Lugar: San Luis Potosí, Mexico

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lunes, diciembre 28, 2009

La vida y la muerte.


¿Tendremos que ver la muerte de cerca para vivir la vida? Aunque el tema de este blog es el de gozar la vida, hay momentos en los que la muerte está muy cerca. Hace casi dos años mi madre murió. Fué un hecho difícil, duro, pero los hijos quedamos tranquilos, habiendo visto a mi madre morir con la certeza de que murió como vivió, con entereza, aceptando lo que estaba viviendo.
Ahora estamos acompañando a mi suegra en sus últimos días, en su casa, con los suyos. Ha sido una mujer con gran fuerza. Se interesó por China Popular y la estudió, viajó para verla de primera mano, dió alguna conferencia sobre ese país en la Sociedad de Amistad con China Popular y algunos estudiantes chinos (del Colegio de México) la felicitaron por lo que sabía y lo que presentó.
Leyó muchísimo, le encantaba hacerlo. Escribió, y lo hizo bien. Participó en una compañía de teatro y actuó en San Luis y en otros lugares, incluyendo al Teatro de la Paz, "EL" escenario de San Luis. Trabajó, y lo hizo como los mejores.
Es madre de 9, y ha sido una suegra maravillosa: interesante, respetuosa y quien me dió mi lugar. Le gustaba la buena comida, un buen trago. Amenazó con fumar a los 50, pero eso no lo cumplió. Lo intentó pero no le gustó. Eso no le impidió fumar algún purito para festejar, le gustaba el aroma de los puros.
Se está apagando, poco a poco. Aún en estos últimos momentos nos ha regalado con su humor y su gran persona. La extrañaré, la quiero. Pero la recordaré como lo que ha sido, una gran mujer que gozó y sufrió la vida con intensidad. Una vez cerrado algún capítulo, lo dejaba atrás, aunque su memoria es envidiable. Nos deja muchas enseñanzas, nos va a hacer falta, pero así es la vida. Las personas mueren y, los que quedamos, podemos recordar lo que han sido.

P.S. (2 de enero de 2010) Maruca nos dejó el 30 de diciembre de 2009, a las 17:35.

domingo, noviembre 29, 2009

Nuevos bríos

Después de dejar semi-abandonado este blog, vuelvo de nuevo a él. Además de los temas que antes trataba, uniré a este blog otro que dejo, en donde pretendía hablar sobre mi trabajo como artista visual: si no puedes con uno, menos con dos. Así que va de nuevo.

Estoy empezando un diplomado en Gestión de Proyectos Culturales, lo que me tiene de nuevo en mi actividad como artista. La maestría en educación la he terminado ya. Mi trabajo en la universidad me deja de nuevo tiempo para volver a mi obra. Así que quiero retomar mis reflexiones sobre mi trabajo.

jueves, septiembre 24, 2009

Lo que hace uno a veces...


El 21 de septiembre recibí un correo, de mi querida amiga Claudia, que decía lo siguiente:



"Guillermo querido:

Me llegó un mensaje de Alberto Ruy Sánchez, va a hablar el 23 y 24 de sept. en el Centro de las Artes en SLP como a las 5pm, a lo mejor será divertido escucharlo.
Dime cómo estás y qué tal va todo.
Aquí llueve y llueve, ya llevamos muchos días así, ojalá esta lluvia se fuera a otros lados donde se necesita ¿no crees?

Te mando un abrazote,
Claus"



Aunque lo poco que he leído del autor citado me ha parecido interesante, mi campo no es el de la literatura, y menos me considero intelectual, así que pensé que no venía al caso ir a escuchar a dicho personaje. Además, el trabajo es buena excusa, tenía cosas que hacer...



Bueno, pues hoy asistí a la inauguración de la exposición de Rosa Luz Marroquín, en el Centro de las Artes. La verdad es que había olvidado el correo, aunque había pensado que contestarlo era imperativo, soy creyente fiel de cuidar las amistades, y a Claudia la quiero de manera especial.

Estábamos María José y yo, muy agusto, viendo algunos trabajos, tomándonos un vinito, cuando veo a Ruy Sanches acercándose a Rosa Luz para decirle algo. Como niño (de mi generación) que hubiera visto al tío Gamboín, me le acerco. Me presenté, y presenté a María José, diciéndole que Claudia me había dicho que vendría a San Luis, y que me daba gusto verle.

Él, de manera muy amable nos saludó, nos comentó de lo bien que estaba el Centro de las Artes, y de la visita que había hecho a una escuela. Agradeció el saludo y se despidió. Lo hizo de una manera cálida.

Confieso que pensé si así sentirán los aficionados al futbol cuando saludan a los jugadores. No lo se, jamás me he encontrado en dicha situación. Claro que no habían más aficionados buscando el autógrafo, ni ballas que lo protegieran. Lo cierto es que lo saludé, y me quedé con una sonrisa al pensar que para Alberto Ruy Sanchez habrá sido un saludo más a unos desconocidos. ¡Lo qué hace uno a veces...!

La fotografía la tomé del sitio parrafeando.wordpress.com/2008/12/05/mogador/

domingo, abril 05, 2009

Reunión de Pipamigos en Bernal, Qro.


Pues como en toda afición, en la de fumar en pipa se hacen amigos. El día de ayer, sábado 4 de abril, nos reunimos miembros de diferentes grupos para un concurso de fumada lenta y para convivir. El lugar que escogieron para el evento fué en Bernal, Querétaro. Lugar famosos por la peña que lleva el mismo nombre, un monolito impresionante. Para quien no sepa, este concurso de fumada lenta, a diferencia de la mayoría de las competencias, no gana el que más rápido termina, sino quien logra durar más tiempo fumando en pipa sin que ésta se le apague.

Asisitimos fumadores de la Ciudad de México, Querétaro y San Luis Potosí. Los tres de San Luis visitamos primero las cavas Freixenet, donde pudimos degustar algunos de sus vinos. Para mi ha sido la primer experiencia en dichos eventos. Igual ha sido para Arturo y Pedro, quienes me acompañaron. El tercer lugar de la competencia se lo llevó Arturo Uribe, por lo que los del Pipaclub San Luis nos sentimos emocionados.

Realmente ha sido interesante. Hay quienes se lo toman con seriedad, otros lo disfrutan como parte de una reunión de amigos. Para algunos, es cosa muy seria, significa la gloria entre otros aficionados. La persona que tiene el record mundial es un italiano, que ha durado más de tres horas, lo que a mi se me hace increíble, y no solo por lo difícil de hacer tal hazaña, sino que ha de ser sumamente estresante, y aburrido para quienes tienen que esperarlo por tanto tiempo. En fin, que cada afición tiene sus particularidades.

Por lo demás, la reunión fué muy agradable. Un grupo de amigos juntos, con familia, para disfrutar de un día bellísimo, en un lugar especial, y platicando de aquello que nos une: el tabaco y las pipas,

jueves, enero 01, 2009

1° de enero.

Por fin logro estrenar la pipa que tenía reservada para este momento, una Stanwell. Estoy sentado frente al pequeño jardín de la casa, jardín que está en proyecto después de una temporada de descuido, el que me mantuvo ocupado el día anterior. Es una noche agradable, un tanto nublada, con unos 16°. Disfrutando del tabaco y de un Earl Grey, la mente comienza a divagar.

Pienso en cómo seguiré con el trabajo del jardín... quiero tener un jardin para disfrutar después del trabajo, para las tardes o comidas de fin de semana, tal vez un desayuno dominguero.


También está mi vuelta a la pintura. Un año y medio es mucho tiempo, el dibujo es torpe, no se qué hacer...Es un doble sentimiento, está todo lo que deseo hacer y lograr junto con cierta ansiedad por el tiempo perdido, la falta de práctica.


Hay algo de incertidumbre por cómo se han de desarrollar las cosas en mi trabajo de la universidad. Nuevo horario, nuevo edificio, más tareas. Lo cierto es que tendré tiempo para volver a pintar, y eso es importante.


Pienso también en la familia. Después de pasar la Navidad con los hermanos y mi papá, con tanto sobrino, me dan ganas de verlos más seguido. Creo que es algo que también he descuidado un poco, la relación familiar. Podría decir que la distancia es la razón, pero siento que no lo es todo. Aún así, los hijos y la hermana que tengo cerca, me permiten mantener el contacto con esa línea que me ha conformado.

Por último, llegan a mi mente los amigos. Estan aquellos que he dejado de ver, a unos los extraño, a otros no. También los que mantienen la alegría de mi vida con su presencia, y que la hacen interesante y divertida. Hay otros que alimentan al espíritu y al intelecto, éstos son vitales. También está la mujer que acompaña mi trayecto, amiga con la que hago la vida, el andar. ¡Cómo no qurerla, si me permite ser quien soy y más!

domingo, octubre 19, 2008

sobre la comida


La comida es algo que, necesariamente, nos acompaña a lo largo de la vida. Hay personas que dicen comer solo para mantener la vida. Hay otros que hacen del alimento una ciencia. Pero tambien los hay que ven en la comida un festejo, una manera de agazajar a otros, de convivir en el placer de la comida y en el placer de la sobremesa.

Mi padre es, según dice él, de los primeros. Aunque yo a veces lo dudo, porque le he visto disfrutar del mole con pollo, del marron glace, o de algunas otras cosas. Es, sin embargo, sumamente medido, lo que debe ser muy sano.

Mi abuelita materna, la muñeca, como algunos le conocían, era una gran aficionada a la comida y a compartirla. Las comidas en su casa eran memorables; hasta la fecha no puedo hacer que mi esposa me perdona el no haberla invitado más veces durante nuestro noviazgo. Solo una vez asistió a tal banquete, para no olvidarlo jamás.

Coleccionaba recetas de cuanto lugar encontraba, sus amigas le proporcionaban otras tantas. Su recetario, unos cudernos que terminaron a punto de desarmarse, están llenos de las cosas más deliciosas que ella probó. Si su escritura - y ortografía - no era buena, no importa, hace honor a quien le pasó la receta, o hace alguna anotación como "TORTA DE HELOTE (Le encanta a mi Marcelita)", para recordar que es del gusto de una de sus nietas, y así poderla agazajar.

Núnca la vi cocinar, pero tenía trabajando en su casa a un cocinero que le preparaba una infinidad de cosas. Las comidas familiares, donde siempre habíamos más de veinte personas todos los domingos, se acrecentaba con los invitados: algúna amistad de mis abuelos; la maestra de primaria de mi madre; la tía postiza; familiares que aparecían de vez en cuando; el amigo de mi abuelo, de Sonora, quien lo acompañara en la revolución; Modesto, el inteligente socialista con su esposa alemana; algún pariente de Canarias que venía a conocer a la familia; algúnos invitados de los nietos o de los tíos. En fin, muchas personas pasaron por esa mesa.

Los platillos eran variados. Primero, una mesa con la botana: tacos verdes, o de chilorio sonorense, ceviche de pescado, panuchos, hostiones al horno, chiles cuaresmeños rellenos de queso, o cualquier antojo o novedad que le apeteciera a mi abuelita. Para la comida, algún platillo sorprendente. Recuerdo un huachinango entero grande, frío, cubierto con una salsa de mostaza, que iva mostrando su esqueleto poco a poco.

Las cenas de Navidad también son de recordarse, con toda la casa adornada, unos pinos llenos de esferas y foquitos, la pedida de posada, todos elegantemente vestidos para la ocasión. Había el tradicional pavo con relleno, y pavo ahumado, romeritos con tortitas de camarón en mole, bacalao a la viscaína, mazapanes y dulces de almendra, unos pastelitos cubiertos con glacé y adornados con una flor de nochebuena, peladillas y colación.

Mi madre heredó el gusto por agazajar a las personas con comida. Ella, en su turno, también adornaba la casa familiar con esmero, cuidando los detalles, escogiendo las viandas para tener una velada cálida y gozosa. Mis hermanas, las seis, también son buenas anfitrionas, ofreciendo en la comida su cariño y amistad.

Confieso que a mi me gusta también celebrar con comida, me agrada juntarme con los amigos para comer. No solo es lo que se degusta, que es parte importante, sino el ambiente agradable, de satisfacción, que permite la plática, el compartir, el pasar el tiempo juntos en una actividad vital que se reviste de arte y tradición. Todos los seres vivos se alimentan, pero nosotros hacemos del alimento algo más que la simple satisfacción de una necesidad. Lo convertimos en ritual, en unión de grupo, en el sofisticado acto de preparar los alimentos para transformarlos y ofrecerlos, compartirlos.

El sábado pasado, por ejemplo, me reuní con unas amigas a comer. Había motivos para hacerlo, unas terminaban sus estudios de maestría, otra cumpliría años, los otros, o tal vez todos, simplemente queríamos celebrar la amistad. Nos reuniríamos en algún restaurante, así que la diversión empezó desde la selección del lugar. Al final nos decidimos por un lugar de comida japonesa, que a todos nos gusta. Pasamos en el lugar unas tres horas, comiendo, platicando, rememorando y riendo. Son estos momentos los que le dan vida y fuerza a un grupo de amigos. Es algo que nos une, nos permite compartir y gozar, informarnos de nuestras vidas y las de otros, hacer de la amistad algo vivo. Todo esto en el acto de alimentarnos.

domingo, septiembre 14, 2008

Martini seco


Hace unos días, María José estaba con la idea de probar el Martini. Me contagió la idea, y le pregunté a mi suegra por la bebida. Ella solo dijo que alguna vez se sirvieron Martinis en su casa, pero de eso hacía mucho tiempo. Agregó que "es una bebida inventada por los gringos par poder ponerse a tono en el corto tiempo de la comida" (lunch). Al Martini lo recuerdo en una infinidad de pelicula estadounidenses, al menos de cierta época, la época de Sinatra. Hasta James Bond tomaba su Martini. Incluso, y esto fuera de las películas, el Sr W. Churchil, famoso por beber Whisky, era aficionado al Dry Martini.


Busqué algo de información, y me enteré que la ginebra, que creía de origen inglés, en realidad fué creada por un holandés, y que su nombre terminó en el vocablo inglés que ahora todos conocemos.


Decidido a probar, me lancé por una ginebra (Bombay Sapphire, de fabuloso aroma) y Vermouth seco (Cinzano). En la compra estaba seguro, pero no en la receta, ya que me encontre distintas, que variaban en la proporción de los ingredientes.


De acuerdo al "Mr. Boston Official Bartender's Guide", el Martini se prepara con 1 1/2 oz. de ginebra y 3/4 de onza de vermouth seco. El Martini seco con 1 1/3 de oz. de ginebra y 1/3 de Vermouth seco; el extra seco lleba 2 oz de Ginebra y 1/4 de oz. de Vermouth seco. Yo me fuí con el tradicional, en una proporción de 2 a 1.


María José no acaba de saber si le gustó, a mi me pareció una bebida que puede convertirse en una de las preferidas, adornada con sus aceitunas. Hoy, al comentarle a mi suegra sobre nuestras impresiones, solo dijo que es una sabor al que hay que acostumbrarse. Por lo tanto, tendremos que seguir probando, lo que no está nada mal.


Agrego una nota que encontré, que se refiere a Luis Buñuel:


El Dry Martini del Maestro
"En un bar, para inducir y mantener el ensueño, hay que tomar gin inglés. Mi bebida preferida es el Dry Martini. Dado el papel primordial que ha desempeñado el Dry Martini en esta vida que estoy contando, debo consagrarle una o dos páginas (...)Básicamente se compone de gin y unas gotas de vermouth, preferentemente 'Noilly-Prat' (N. de la R.: digamos, 'Martini Seco').Permítaseme dar mi fórmula personal, fruto de larga experiencia, con la que siempre obtengo un éxito bastante halagüeño. Pongo en la heladera todo lo necesario, copas, ginebra y coctelera, la víspera del día en que espero invitados. Tengo un termómetro que me permite comprobar que el hielo está a unos veinte grados bajo cero. Al día siguiente, cuando llegan los amigos saco todo lo que necesito. Primeramente, sobre el hielo bien duro echo unas gotas de vermouth y media cucharadita de Angostura, lo agito bien y tiro el líquido, conservando únicamente el hielo que ha quedado, levemente perfumado por los dos ingredientes. Sobre ese hielo vierto el gin puro, agito y sirvo. Esto es todo, y resulta insuperable." (N. de G.R.: ¡doy fe!)

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